Humo blanco, refrigerante que desaparece sin charco en el piso, burbujas en el depósito, aceite color café — son síntomas de empaque de cabeza o de cabeza partida, y adivinarlos sale caro.
Contestamos día y noche en Miami-Dade y Broward. Se habla español.
Un empaque de cabeza quemado y una cabeza partida comparten casi todos los síntomas, pero son reparaciones muy distintas y facturas muy distintas. Por eso, antes de destapar nada, comprobamos cuál de las dos tienes: prueba de gases de combustión en el refrigerante, prueba de presión del sistema de enfriamiento, lecturas de compresión y de fuga, y lo que el aceite y el refrigerante nos están diciendo. Recién entonces cotizamos. En Miami el calor y las horas de ralentí hacen que el disparador casi siempre sea un sobrecalentamiento, así que también averiguamos por qué se calentó — si no, el empaque nuevo termina igual.
Prueba de gases, de presión y de fuga antes de bajar la cabeza, para que pagues la reparación correcta.
Diagnóstico y buena parte del trabajo en tu ubicación; rectificado y prueba de fisuras por medio de nuestro taller de maquinado.
Día, noche, fines de semana y feriados — vamos cuando otros talleres están cerrados.
Trabajo de cabeza en tractocamiones, camiones de caja, buses, maquinaria pesada y pickups diésel.
Ve también nuestra reparación de turbo, el diagnóstico diésel y el mecánico diésel móvil.
Llama a Power Diesel y vamos a donde estés — 24/7.
Los síntomas se parecen, así que probamos en vez de adivinar. La prueba de gases detecta combustión en el refrigerante, la prueba de presión muestra a dónde se va, y la compresión o la fuga señalan el cilindro. Cuál de las dos sea cambia mucho la reparación y el precio.
Hacemos todo el diagnóstico en tu camión, y en muchos motores la cabeza se puede bajar y montar ahí mismo. Si la cabeza necesita rectificado, prueba de fisuras o trabajo de válvulas, va al taller de maquinado y regresa — te lo decimos de entrada, con los tiempos.
Depende del motor y de si hay que rectificar. Un cambio de empaque sencillo suele ser cuestión de días; si la cabeza necesita taller, hay que sumar el maquinado. Te damos un plazo realista antes de empezar.
Depende del kilometraje, la presión de aceite y el estado de los cilindros. Si la parte baja ya está cansada, un trabajo de cabeza solo mueve el problema — te decimos con honestidad cuándo conviene más una reconstrucción.
Claro, todo nuestro servicio es en español (y también en inglés). Llama o escribe al WhatsApp (786) 395-7263.